miércoles, 26 de diciembre de 2018

Santa Guadaña


¡Saludos, lectores!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con el ilustrador y artista visual Martín Blanco, a quien ya tuvimos en otra entrevista, acompañado de Gonzalo Ventura, escritor. En este caso vienen a presentarnos su editorial, Santa Guadaña. ¡Hola, Gonzalo y Martín! ¿Qué tal todo?

Muy bien. Gracias por invitarnos.

Si alguien quiere saber más de Santa Guadaña, ¿dónde puede informarse?

En nuestra pagina web: www.santaguadania.com y en nuestras redes sociales
Facebook: https://www.facebook.com/SantaGuadania/
Instagram: https://www.instagram.com/santaguadana/

Santa Guadaña es una editorial argentina de terror que ahora desembarca en España. ¿Por qué habéis elegido el terror como temática principal para vuestras publicaciones?

Martin: El terror es lo que siempre consumimos, en todas sus vertientes y es de lo que nos nutrimos a la hora de crear nuestra propia obra. Supongo que al final es algo natural, es parte del proceso.

Empecemos hablando de las cosas que tenéis ya publicadas. Empecemos por la novela “3 días”. Habladnos un poco de ella.

Gonzalo: “3 días” es una novela que habla de varias cosas en varios niveles. Podemos decir que trata sobre las pérdidas y sobre los reencuentros, de la relación de una madre con su hijo y de cómo algunos hechos fortuitos desencadenan cosas totalmente impredecibles.

3 días” es la primera parte de una trilogía. ¿Qué podemos esperar de sus continuaciones?

Gonzalo: Muerte, soledad y desolación. Eso es lo que se puede esperar de las continuaciones. También habría que esperar a que terminase de escribirlas. Jajaja. Ya están completas en mi cabeza y en alguna notas, pero todavía no termino de sentarme a cerrarlas.
Por otro lado, no sé si hablaría de continuaciones porque en realidad, aunque tienen que ver con los personajes y con la historia en un 100%, cada una de estas tres partes comienza y termina por su cuenta. Funcionan como tres historias distintas. Es decir, al verlas juntas, tienes la continuidad perfecta. Pero si las ves por separado, cada una de estas historias puede prescindir de las otras dos.

Por otro lado, “3 días” va a dar el salto al cine y convertirse en una película llamada “Al 3er día”. Imagino que estaréis muy contentos por este hecho. ¿Qué sensaciones os causa? ¿Creéis que puede ser beneficioso para vuestra editorial esta adaptación?

Martín: Sí. Evidentemente. Porque también va a posicionar a la editorial como parte de una industria, en este caso el terror, en la que no solamente participamos con los libros, porque el guión de la película lo escribió Gonzalo también. Y está claro que tener un film sobre un libro nuestro puede hacer que la editorial llegue a más público.

Gonzalo: Sí. Por un lado la adaptación es fiel, ya que la escribí junto a un amigo mío y de la casa, Alberto Fasce. Y va a estar dirigida por Daniel de la Vega, que es uno de lo más destacados directores de género en la Argentina, quien acaba de ganar el premio internacional a Mejor Director en el Buenos Aires Rojo Sangre, el festival de cine de género más importante del país. Así que esta es una película que, claramente, aunque no la hubiera escrito ¡querría ver!

Sigamos con la antología “Carnaval de sangre”, formada por autores argentinos. Contadnos un poco el proceso y hacednos un resumen muy básico de los relatos.

Gonzalo: Carnaval de Sangre es un libro con el espíritu de Tales from the Crypt. Hay de todo. Hombres lobo, fantasmas, vampiros, etc. Es muy variada y tiene a los más destacados escritores del momento.

Y continuemos ahora con Italparka. ¿De dónde viene su título y cuál es su argumento?

Martín: La idea surgió a partir de hacer una antología de cuentos ambientados en parques de atracciones. En Buenos Aires tuvimos un parque muy grande durante décadas, que se llamaba Italpark, así que el juego de palabras surgió de forma natural. El libro está formado por 15 relatos ambientados en esos parques y un poco jugando con la iconografía circense también.

Y para terminar vuestra primera obra con colaboración española: “El rumor de los insectos por la noche”, novela realizada por tres autores, uno de ellos David Arrabal. Explicadnos su argumento y habladnos un poco de su proceso creativo.

Martín: La idea de hacer algo así se le ocurrió a David Arrabal que nos la propuso a mí y a Alex Puig, que es el otro escritor que participa. Nos pareció bien y Alex propuso la temática, por lo que nos pusimos a trabajar en seguida.
El argumento se desarrolla en tres épocas diferentes de la Historia, comenzando por la segunda cruzada, pasando por la Alemania Nazi y terminando en un futuro distópico. Todo esto, con el Necronomicón como elemento aglutinante.
El proceso fue excelente. Básicamente, planteamos la estructura de la novela y cada uno se puso manos a la obra, basándose en los lineamientos generales.

La novela tiene una gran influencia de los mitos de Cthulhu del escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft. ¿Por qué elegisteis este trasfondo para “El rumor de los insectos por la noche”?

Martín: Fue una idea de Alex, a lo que nosotros accedimos de manera casi instantánea. Él había auto publicado hacía poco tiempo su primera novela dentro del mismo universo y nos pareció bien continuar con ese contexto.

Hablemos ahora de temas un poco más generales. ¿Cómo veis el mercado literario del terror español y qué similitudes y diferencias creéis que tiene con el argentino?

Martín: La sensación que tengo como lector es que el mercado español goza de muy buena salud. Hay quien dice que está sobre saturado pero no lo termino de tener claro. Al final, hay de todo para todos y el mundo digital le está abriendo las puertas a autores noveles que quizás lo tendrían más complicado dentro de un sistema editorial tradicional. La contrapartida de eso es que hay mucha más competencia, pero ¿dónde no la hay? Lo importante es centrarse en la calidad y en este caso, nosotros nos enfocamos en ofrecerle al público el tipo de terror que nos gusta leer.

Gonzalo: Yo creo que son parecidos ya que el terror es algo universal. Las temáticas se adaptan a las maneras locales, pero lo que está en el fondo, lo terrible, lo terrorífico, es siempre lo mismo. El miedo es algo que nos golpea y acecha como raza humana. No hace distinciones de nacionalidad. La manera en la que llega, quizá, toma un camino un tanto distinto, pero el destino es siempre el mismo.

¿Creéis que las obras argentinas pueden calar bien en el lector español y viceversa?

Martín: El rumor de los insectos por la noche se publicó para Sant Jordi del 2018 en Andorra y tuvo muy buena aceptación y acabamos de presentar una edición en la última Convención Argentina Comic Con, de Buenos Aires y fue un éxito. Nosotros los argentinos estamos acostumbrados a leer en español, ya que las grandes editoriales españolas publican en Argentina, y los textos son los mismos. Y con el público español entendemos que no habrá ningún problema, porque en España hay muchos argentinos y la proyección del cine argentino también ayudó a que nuestra manera de escribir y hablar se entienda mucho más fácil. De todas maneras, creemos que los textos no tienen mucha jerga local.

¿Cuáles son vuestros autores españoles de terror favoritos y por qué?

Martín: La verdad es que ninguno de los dos consumimos mucho terror español como para tener un autor favorito.

Ya terminando, ¿esta entrevista os ha parecido divertida o aburrida?

Gonzalo: Divertida!
Martín: Divertida!

Y ya para terminar, ¿podéis mandar un saludo a nuestros lectores?

Martín y Gonzalo: Un saludo grande a todos los lectores de Entretanto Magazine y Preguntas con arte! La cultura nos hace crecer y es en lugares como este, donde se fomenta.

jueves, 25 de octubre de 2018

Leandro Pinto


¡Saludos, lectores! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con el escritor Leandro Pinto. ¡Hola, Leandro! ¿Puedes presentarte tú mismo para que nuestros lectores puedan conocerte?

¡Un saludo a todos! Encantado de estar por aquí. Me presento como un contador de historias, alguien para quien la narrativa y el ejercicio del relato forman parte de su esencia. Es lo que más disfruto y aquello para lo que creo haber nacido, así que intento hacerlo lo más y mejor posible.

Si alguien quiere saber más de ti, ¿dónde puede informarse?

Bueno, para saber sobre mí existen los medios habituales: búsqueda en Google, redes sociales y blog personal, aunque verdaderamente no hay mucho de mí que pueda resultar interesante allí (no al menos lo que doy a conocer). Tiendo a pensar que lo realmente interesante está entre las páginas de los libros ―eso intento―, así que si alguien quiere llegar hasta mí creo que la mejor recomendación que puedo ofrecer es que me busque en la estantería de su librero de confianza.

Vamos a empezar hablando de ti. ¿De dónde surge tu pasión por escribir?

Supongo que, como suele ocurrirle a todos o a la gran mayoría de los escritores, termina siendo un derivado de la pasión por leer. No importa cuánto leas: en algún momento sientes que tu universo propio clama por expresarse de alguna manera, y el contacto tan estrecho con las palabras que brinda la abundante lectura te lleva a probar suerte, a intentar plasmar tus propias inquietudes o esas historias que te gritan en la cabeza y que no paran de chillar hasta que las expulsas. Después, claro, te das cuenta de que pocas cosas hay tan divertidas y apasionantes como escribir, y lo transformas en tu religión y en tu medio de vida, y más tarde en tu trabajo. Al menos, así fue como me ocurrió a mí…

Repasemos ahora tu extensa obra. Empecemos por tu primera novela, Orlando Brown. Cuéntanos de qué va.

Orlando Brown cuenta la historia de un matrimonio que muy poco tiene en común y que intenta llenar este vacío a través de la descendencia, cosa que se le resiste muchísimo en un principio. El conflicto narrativo de la novela estriba, no obstante, en el concepto de «conciencia», que intenté corporizar en la historia mediante unos entes parlanchines que acompañan a los protagonistas. También existe el problema de la memoria y los traumas del pasado, ocasionados por una experiencia bélica como trasunto de la propia batalla que es la vida misma. Fue una novela que escribí cuando estaba leyendo muchísima novela del siglo XIX, tanto realista como romántico/fantástica. Tenía unos veintes años por entonces y leía mucho a Dickens, Balzac, Pérez Galdós y Flaubert, y creo que de ahí surgió la inspiración para la ambientación decimonónica de la novela.

Sigamos con tu segundo libro, Remanso de paz, en el que hiciste un cambio de registro.

Sí. Remanso de paz fue para mí una especie de relámpago. Recuerdo con toda claridad la noche en la que la novela me vino a la mente de principio a fin, y los dos agotadores y trepidantes meses durante los cuales se prolongó la primera redacción. Creo que fue uno de los procesos creativos más febriles que me tocó vivir. Tenía veintitrés años y muchísima energía, y además todavía no me habían publicado y gozaba de una libertad creativa que, en ocasiones, siento haber perdido un poco. Fue una experiencia maravillosa. Por entonces, Faulkner era el faro que guiaba mi navegación a través de la literatura, y puede que en la redacción de esta novela me dejara llevar por un intento pueril de emularle (con lo imposible que eso resulta). En todo caso, me centré en esta ocasión en el drama de una familia corrompida por la ambición y los sentimientos perversos. Fue una novela en la que volqué una buena parte de lo peorcito que tenía en mi interior, como en un acto catártico. Y creo que se nota. La quiero mucho; es muy especial para mí.

Es momento para tu tercera novela, Veneno de Escorpión, tu primera novela de terror. Háblanos de ella.

Llevaba un tiempo con la idea de escribir una novela de terror al modo clásico, mediante la técnica del palimpsesto, que tanto me apasiona (ya sabes: eso de un manuscrito encontrado mediante el cual el protagonista nos cuenta su peripecia). A menudo se me ha encasillado como a un escritor de terror, y en ocasiones siento que me gustaría despegarme un poco del género, sobre todo para probarme a mí mismo que soy capaz de encarar otras temáticas. Pero Veneno de escorpión fue, como dices, mi primera experiencia de lleno en el género. Y fue un trabajo durísimo. Es la única novela que he redactado cuatro veces de principio a fin, con las sucesivas correcciones. No daba con el tono adecuado, y en ocasiones lo que me fallaba era el enfoque. La historia la tenía clarísima, pero la dificultad acechaba en la estructura misma. Finalmente, logré dar con la clave, y fue un año y medio tan trabajoso como divertido. Siempre he dicho que es mi novela más especial, aunque no haya sido la más exitosa. Sé que los lectores también le tienen un aprecio muy particular. Me ilusiona muchísimo saber que antes de fin de año tendremos en las calles la reedición.

Consejera nocturna, tu cuarto libro, se publicó en 2013. Es su turno.

Fue para mí un libro de transición. Después de lo duro que había resultado Veneno de escorpión, encaré esta historia como un divertimento. No digo que pensara de ella que era un proyecto menor, pero sí que trabajar en ella era más una «terapia de recuperación» que otra cosa. Y, sin embargo, terminó teniendo bastante éxito y gustando mucho a los lectores. Suelo ofrecerla como una novela más «light» que las demás. Sigue teniendo su buena cuota de misterio y thriller, pero maneja unos registros de terror más asequibles para los lectores sensibles. La idea me surgió a lo largo de un extenso periodo de insomnio durante el cual me pasaba horas oyendo esos programas de tertulia noctámbula, cuando el insomne llama a la emisora y se produce ese contacto tan especial a tres bandas (oyente-presentador o presentadora de radio-resto de la audiencia). Nunca se me ocurrió llamar a estos programas, pero poco a poco fui dando forma a la idea…

Y ahora, toca tu primer gran éxito: Pandemonio, que tuvo una buena acogida internacional. Cuéntanos su argumento y las sensaciones que te produjo su brutal recepción.

Fue una enorme y grata sorpresa, tanto para mí como para la editorial. Por empezar, debo decir que es la novela con la que más me he divertido a la hora de escribirla. Me apetecía encarar una temática de terror desde una postura un tanto más desenfadada que en mis novelas anteriores, y donde el fatum tuviera mucho que ver. Creo que el dios azar es el que realmente maneja nuestras vidas, e intenté plasmar esta idea en la novela. Cuando salió al mercado, el noviembre de 2014, tardó un poco en arrancar, pero hacia febrero de 2015 comenzó a correrse la voz y la novela entró en algunos clubs de lectura en distintas ciudades, como Barcelona, Albacete, Sevilla… Siempre me había costado un poco romper la barrera del ámbito de Canarias y llegar a la península, pero de repente empecé a recibir mensajes de gente de Bilbao, de Madrid, de Valencia. Lectores que enviaban fotos con el libro, cosa que por entonces se había puesto un poco de moda. Al año de publicar la novela se había agotado la primera edición, y ya había alcanzado a lectores de México, Colombia, Ecuador, Uruguay… Era algo que no estaba en nuestros planes, en absoluto. Pandemonio se convirtió, entonces, en una especie de “marca” que iba añadida a lo que escribiera o publicara (ya sabes: el autor de Pandemonio y otras novelas estará firmando…). Lo bueno fue que me permitió no solo llegar a más lectores, sino profesionalizar un poco toda la actividad y acceder a la Feria del Libro de Madrid, donde estuve firmando ejemplares en mayo de 2015. A finales de 2016 salió a la venta la tercera edición del libro, con nueva portada. A día de hoy, cuando participo en alguna feria o evento, sigue siendo la novela que más suele venderse…

En 2016 te atreviste con tu primera antología de terror: Un puñado de sombras. Siete relatos macabros. Háblanos un poco de ella y de sus relatos.

El considerable movimiento que registró Pandemonio nos puso en la encrucijada de no publicar una nueva novela. Más que nada, se hizo para no «pisar» las ventas de Pandemonio, que seguía funcionando muy bien. Pero yo quería sacar algo al mercado de todas maneras, así que se nos ocurrió montar una antología de relatos. Fue maravilloso, y por eso también le tengo un gran cariño a este libro. Siempre me ha gustado escribir relatos, aún sabiendo lo complicado que es publicarlos, así que sacar este volumen a la calle fue un sueño hecho realidad. Consta de siete relatos («El caso de Heriberto Kasewski», «Sin anestesia», «Bela», «Jauría», «El Señor de las Hienas», «Séphora» y «El experimento del profesor Castells»). A lo largo de estas narraciones he intentado ofrecer distintos prismas del terror, encarar el concepto desde diferentes puntos de vista, para que el lector tenga acceso a focos de horror provenientes de muy diversas fuentes.

He dejado para el final tu saga literaria: Demencia. Cuéntanos de qué va y háblanos de las dos obras que la componen.

Demencia tiene que ver con nuevo cambio de registro. Después de la línea de «terror duro» que había ofrecido con Pandemonio y Un puñado de sombras, sentí que era necesaria una renovación, una refundación narrativa de mi obra a través del estilo, la temática y, sobre todo, el tono. Entonces empecé a indagar en el campo de las enfermedades mentales, los trastornos psíquicos, y no tardé en darme cuenta de que pueden ser unos de los afluentes de terror más abismales que podemos encontrarnos. No importa la magnitud o la monstruosidad de las criaturas que imaginemos o pergeñemos como creadores: pocas cosas dan tanto miedo como un ser humano desequilibrado. Me encontré, eso sí, con la dificultad de que no me iba a alcanzar una sola novela, así que planteé la cuestión en un díptico, intentando que se diferenciaran bastante entre sí. Grietas en el tejado (el tomo I) juega un poco con la idea de la literatura dentro de la literatura, y está concebida como una especie de máquina de relojería. Es bastante más sutil en el tono y la atmósfera. Trata de un periodista que quiere escribir una novela sobre enfermedades mentales e ingresa en una clínica psiquiátrica para recabar información. El problema es que una vez allí dentro los límites de la realidad empiezan a difuminarse y tendrá dificultades para distinguir lo real, lo soñado y lo literario. Abismo (el tomo II) es una narración mucho más cruda y visceral, y escrita en primera persona. Tiene unos toques de gore que creo que le otorgan mucha entidad como novela breve. Trata de una chica que, maltratada por su pareja, acaba en un centro psiquiátrico, sometida a diversos tratamientos, pero se encontrará viviendo una auténtica pesadilla cuando descubra que todos los habitantes del centro (internos, celadores, etcétera) son una especie de engendros descarnados surgidos de algún abismo de locura absoluta. No se puede contar mucho más sin violar las leyes más básicas del spoilereo…

¿Tienes pensado continuar Demencia o ya está cerrada?

En principio, lo considero un trabajo cerrado, aunque no de forma definitiva. Uno pocas veces controla el tipo de historias que le vienen a la mente. Si un día surge otra narración relacionada con problemas mentales, y que se ajuste además al formato de la serie (unas 35.000 palabras) no descarto que pueda haber un volumen 3.

¿Por qué libro recomendarías empezar a un lector que desee iniciarse en tu obra?

Eso depende del tipo de lector que sea. Ante esta pregunta suelo plantearme qué clase de lector es y qué tipo de narración puede ajustarse más a sus gustos de acuerdo a sus costumbres lectoras. Ahora, si tuviera que enfrentarme a un lector del que nada conozco, iría a lo seguro, que ahora mismo es Pandemonio, mi novela más difundida y la que ha tenido una aceptación mayoritaria por parte del público.

Eres un autor argentino afincado en España. ¿Cómo ves el sector editorial español? ¿Y el argentino? ¿Qué similitudes y diferencias encuentras entre uno y otro?

La verdad es que tengo un gran vacío de conocimiento en cuanto al mercado editorial argentino, porque cuando me vine a vivir a España tenía dieciocho años y no tenía ni idea del tema; creo que ni siquiera me permitía soñar con la posibilidad de publicar, aunque es verdad que ya por entonces escribía bastante. Así que, en ese sentido, no soy capaz de establecer una comparativa. Aquí en España…, en fin, es un mercado que, como todos o casi todos, se ha visto un poco contaminado por el afán mercantilista, y creo que lo mucho que se publica obedece más a un programa presupuestario que al verdadero interés literario. En cualquier caso, no es un tema que me preocupe ni en el que piense demasiado…

Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?

Me ha resultado muy interesante porque es la primera vez que se me permite hacer una cronología hablando de todas mis obras publicadas. Por lo general, las entrevistas se centran en la última novela y en los gustos lectores, que de eso también es agradable hablar e intercambiar opiniones. Pero ha sido muy divertido.

Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?

Un reverencia muy ceremoniosa, con vuelo de capa vampírica incluido, desde estas profundidades tenebrosas a todos los lectores de Preguntas con arte. Ha sido todo un placer estar por aquí.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Ricardo Cebrián


¡Buenas, gente!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con el editor Ricardo Cebrián, líder de la editorial Café con leche. ¡Hola, Ricardo! ¿Puedes presentarte tú mismo para que nuestros lectores puedan conocerte?

Un saludo. Para empezar, que conste que yo no soy líder de nada. El alma de Café con Leche es y será Diana Gutiérrez, sin ella seguiría autopublicando libros despacito en Amazon.
Por lo demás soy ese tipo de persona al que no saben cómo encasillar: mulato, de Valladolid, economista, escritor, amante de las culturas de Asia Oriental, de profesión sus labores y jugador empedernido de cualquier cosa que se parezca a un juego de estrategia.

Si alguien quiere saber más sobre tu editorial o sobre ti, ¿dónde puede informarse?

Sobre la editorial, en la página de Café con Leche http://www.editorialcafeconleche.com/, en nuestro Facebook, https://www.facebook.com/edcafeleche o en Twitter, @edcafeleche. También podéis tomar un café de verdad con nosotros si se presenta la ocasión.
Yo es que soy un poco chapado a la antigua y nunca he terminado de sentirme a gusto hablando de mí sin ton ni son. Tuve un blog literario que tiene más telarañas que mi cuenta bancaria. Pero siempre hablo sobre mi amor a la novela El romance de los tres reinos en la página http://www.tresreinos.es.

Háblanos de Café con Leche. ¿Cómo surge la idea de crear una editorial?

Corría el año 2014 y yo andaba autopublicando desde hacía un par de años en Amazon con resultados diversos, esto fue justo antes del boom y la posterior caída de ventas del que nadie habla. Diana vino un día y dijo lo absurdo que era que conociésemos a tantos escritores de talento que apenas habían tenido la oportunidad de publicar y propuso la primera antología: Cuando calienta el sol: Diez historias eróticas para remojarse. Escogimos los mejores relatos y nos lanzamos a ello. Por suerte tuvo mucha aceptación.

¿Qué tipo de publicaciones editáis?

Es difícil decirlo porque Diana y yo somos de gustos muy variados. Al principio incluso propuse publicar un libro sobre la crisis económica que no pegaba ni con cola en nuestra línea editorial (menos mal que Diana me lo hizo ver). Pero según fuimos sacando novelas el año pasado nos hemos centrado en erótica, fantasía, ciencia ficción y antologías.

¿Qué condiciones debe reunir una novela para que consideréis publicarla?

Lo primero de todo es que no sea ofensiva. No hablamos de que sea políticamente correcta, basta con ver el culo en la portada de Cuando calienta el sol para saber que no tiramos de ese palo; pero apoyamos la visibilidad de las autoras en la ciencia ficción, la visibilidad de los personajes LGBTI y lo que consideramos los valores de una sociedad libre en general.
Dicho esto, funcionamos por convocatorias para poder centrar el trabajo. Por cada antología sacamos una convocatoria, igual que sacamos una para publicar las primeras novelettes. Si tu novela cumple los requisitos de la última convocatoria, y es buena, claro, pues adelante.
Pero no te cuento nada nuevo, todo esto viene en la página web.

Explícanos ahora el proceso de publicar un libro, que seguro que no es tan fácil como la gente piensa.

Puf… No es nada fácil, no.
El problema es que todo lleva mucho tiempo y el tiempo nunca sobra. Primero hay que seleccionar los manuscritos que te interesan después de una lectura rápida, entre estos escoger los mejores, leerlos enteros, negociar con el autor la manera en que quieres que deje la historia (es muy raro crear una historia perfecta, siempre metemos cosas que en nuestra cabeza quedan bien, pero que no aportan nada). Entre medias hay que ir pensando cómo será la cubierta sin que ello te impida hacer las correcciones estilísticas y tipográficas necesarias. Luego hay que maquetarlo en papel, ver el número de páginas correspondiente para completar la cubierta (el tamaño del lomo depende de ello), y maquetar el ebook, que tiene su propia problemática. Como seguramente ya lleves un mes más del tiempo previsto ese es el momento de rezar para que la imprenta te lo envíe todo a tiempo.
Y una vez que tienes el libro hay que idear formas creativas de publicitarlo, ir a eventos, mandarlo a distribuidoras, reseñadores y librerías, subirlo a todas las plataformas online habidas y por haber…
Hay mucho trabajo detrás de cada libro y el coste final, aunque no lo parezca, es muy alto porque lleva infinitas horas de trabajo.

Vuestra editorial tiene varias publicaciones de tipo erótico. ¿Por qué os habéis decantado por la literatura de este género? ¿Quizás debido al éxito de 50 sombras de Grey?

Noooo. Bueno, solo un poco. No por aprovechar su éxito, solo por hartazgo. 50 sombras de Grey había creado un extraño monopolio de novelas eróticas con una media y un antifaz en la cubierta. No solo eso, de novelas llenas de relaciones insanas y abusivas. Decidimos rebelarnos contra eso.
Por otro lado, ¿a quién no le gusta la erótica? Es un género de lo más divertido.

¿Cuál es la parte más difícil de ser editor? ¿Quizás rechazar una obra?

Para nada. Sé que es molesto que te rechacen cuando eres autor, yo también soy autor y lo he sentido en las carnes, pero nos mandan muchas novelas que no cumplen los requisitos. Mucho más duro ha sido, por ejemplo, no incluir un relato que sabes que es bueno en una antología, como nos pasó con Instinto animal, simplemente porque ya no hay sitio para más.
Lo más duro es la falta de reconocimiento en un sector tan competitivo. Cada libro es una pequeña lucha, pero solo se acordarán de ti si las cosas salen mal.

Hablando de eso, cuéntanos alguna anécdota relacionada con los rechazos editoriales.

Se podrían contar tantas… Casi todas están relacionadas con el hecho de que no se miran nuestros requisitos, o al menos nuestro catálogo. Hemos recibido libros infantiles y esotéricos que, claro, no pegan ni con cola con el resto de cosas que hacemos. Luego están los que te escriben con chulería en plan: «Este es mi libro, lo quiero en letras doradas dentro de un mes, seguro que triunfa porque tengo 100 seguidores en Twitter».
No cobramos a nadie por publicar, invertimos tiempo y dinero en cada libro, así que nos tienen que mandar los libros como el que manda un CV a una empresa.

¿Cómo ves el actual plan editorial en España?

Que no hay un plan como tal, solo improvisamos.

Últimamente están surgiendo numerosas editoriales pequeñas, como la vuestra, dedicadas a publicar literatura de géneros muy concretos. ¿Ves esto positivo? ¿Crees que llegará el día en que se podrá competir con las grandes editoriales?

Todos competimos con las grandes editoriales, otra cosa es que nos vaya bien.
Un momento que me quito la gorra de editor amante del arte y me pongo la de economista cuentamonedas. Todo mi amor por las pequeñas editoriales que participamos en una dura lucha por sostener una literatura fuera de los requisitos de lo mainstream, pero como emprendedores nos hemos metido en un pifostio monumental. Nos encontramos en un momento en que la demanda está de capa caída y las grandes editoriales han optado por producir muchos más libros, y más caros, para mantener sus beneficios. En esa coyuntura nos hemos puesto a publicar los pequeños, con lo que hemos hecho el exceso de oferta más terrible si cabe y eso hace que sea difícil competir. Lo que pasa es que, como artistas, nos encanta y anima que haya nuevos proyectos; pero eso no quiere decir que sea rentable.
Me encanta hablar con nuevos editores y ver el amor que le tienen a sus libros, pero es muy probable que el 90 % de nosotros fracasemos o evolucionemos a modelos distintos que ya no sé si serán editoriales. De ese 10 % que quede, alguno llegará a hacerse lo bastante grande como para mantenerse en lo que quiera que sea el nuevo paradigma del mercado.

Por otro lado, ha habido un aumento de las antologías entre editoriales pequeñas. ¿Qué ofrecen las antologías? ¿Quizás la oportunidad de dar a conocer a autores que de otra forma no tendrían oportunidad?

Cuando nosotros empezamos, que no había tantas antologías, esa era la idea principal. No solo por dar una oportunidad a autores noveles, sino también por recuperar el relato corto, que es un género que había caído en desuso.

Hablando de eso, ¿qué le dirías al escritor novel que intenta publicar su primera novela?

Lo primero, que no lo haga. Tenemos demasiada prisa por publicar; creo que, ahora más que nunca, es mejor recuperar el viejo consejo de «dejar tu novela en el cajón» cuando has terminado y seguir aprendiendo, viviendo y, sobre todo, escribiendo. Una vez pasado un tiempo, se recupera la novela y, si se sigue considerando buena, hay que revisarla.
Lo segundo, que trate de publicar con cabeza. Ya sé que cuando escribes te quema la primera novela en las manos, pero eso no quiere decir que haya que lanzarse de cabeza a la primera editorial de autopublicación que «parezca» seria. Hay muchos caminos posibles, es mejor estudiarlos bien. Si se opta por la publicación tradicional, que el autor se informe de qué tipo de libros publica la editorial a la que manda su manuscrito y, si coincide con el tipo de obra que ha terminado, que les escriba con respeto.

Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?

Me he reído mucho. Es algo de lo que no se suele hablar con sinceridad.

Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?

Un saludo desde la editorial Café con leche para los lectores de Preguntas con arte. Y a un saludo a la revista y al entrevistador que también se lo merecen

jueves, 10 de mayo de 2018

Pepa Mayo



¡Saludos, lectores!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con la escritora Pepa Mayo, que también nos viene a presentar su obra “Agatha Jones y los diez pastelitos”. ¡Hola, Pepa! ¿Puedes presentarte tú misma para que nuestros lectores puedan conocerte?

Hola, encantada de poder hablar con vosotros. Bueno, mi nombre es Pepa Mayo y soy escritora. Escribo sobre todo para los más pequeños, aunque también he participado y participo en antologías para adultos. Además también de haber escrito un par de novelas cortas de terror y ciencia ficción, y he colaborado en guiones de cortometrajes, algunos premiados y he escrito varios musicales..

Si alguien quiere saber más de ti, ¿dónde puede informarse?

En mi página web y mi página face.



Háblanos un poco de ti. ¿Cómo surge tu pasión por escribir?

Desde muy pequeña me encantaba leer e inventar historias, pero mi pasión por la escritura surgió a los once años, cuando después de ver La guerra de las galaxias, quedé tan impactada que decidí que yo debía escribir algo parecido. El mundo del cine me caló y además de escribir, fui parte de un grupo de teatro y estudié Formación Profesional imagen y sonido, la especialidad de cine, donde escribí guiones de cortometrajes. Luego con el tiempo, aprobé unas oposiciones y empecé a trabajar como operador de imagen en la televisión pública de Catalunya, desde entonces, nunca he dejado de escribir.

Eres una autora con múltiples registros, desde cuentos infantiles hasta terror. ¿Son compatibles tantos tipos de historias diferentes?

Yo creo que sí, me encanta ponerme retos, y difícilmente me niego a nuevas aventuras literarias. Para mi es compatible al 100 por ciento, además me gusta cambiar de vez en cuando de registros.

Antes de entrar en la literatura infantil, que es en la que me quiero centrar, me gustaría hablar de dos antologías tuyas. Empezaré por “Malditas bastardas”. Cuéntanos un poco de qué va y como fue tu experiencia como coordinadora de la misma.

Malditas bastardas es una disparatada antología que surgió en una tarde de mensajes entre escritores en el muro de la escritora Macu Marrero, quién pidió a sus lectores crear el personaje de una prostituta para su nueva novela. Las prostitutas debían tener unas peculiaridades en común. Todas deberían ser tullidas y asesinas peligrosas. Así surgió la historia. Un prostíbulo de Nuevo Méjico llamado La Grange, donde, los hombres que entraban sabían que quizás no volvían a salir. La verdad es que quedó una antología de lo más original.
Al principio éramos dos coordinadoras, pero a medio proyecto, por motivos personales, quedé al mando de la antología. Ya lo he dicho en varias ocasiones. “Una y no más”. Coordinar una antología es una de las cosas más estresantes que he hecho en mi vida. Al haber tantos escritores, con ideas y caracteres tan dispares, el follón está servido.

Ahora voy a barrer un poco para casa. Háblanos un poco de la antología que compartes conmigo, “Vampiros en Barcelona”, y cuéntanos qué te parecieron los relatos que hay en ella.

Vampiros en Barcelona es una antología maravillosa, donde he conocido a escritores muy interesantes. La gracia de esta antología es que todos los relatos son diferentes, unos de humor negro, otros románticos y sensuales, otros crudos y sangrientos. Fue una gozada poder leerla y sobre todo participar en ella. Hay historias muy interesantes que suceden en lugares muy conocidos de Barcelona como por ejemplo el Liceo, y todas están teñidas por la sangre de los vampiros más variopintos que os podáis imaginar.

Ahora sí, hablemos de literatura infantil y juvenil. Tienes una obra muy amplia así que he elegido un par de títulos. “El devorador de libros” es la primera. ¿Qué puedes contarnos de esta obra de sugerente título?

El Devorador de libros fue un encargo. La editorial quería una novela infantil de género steampunk. He de confesar que hasta ese momento no tenía ni idea de lo que era el steampunk, así que tuve que documentarme. La idea me encantó y empecé a pensar en una historia, pero mi inspiración llegó una tarde de charla con un amigo Jorge Herrero, Jorge además de amigo es un gran lector y decidí que la historia del Devorador estaría dedicada a él.
La novela empieza el día en que George asiste a la inauguración de la primera exposición Universal en el palacio de cristal de Londres con sus padres y hermana, conoce a Brianna, una niña de la misma edad e ingenio que él. La casualidad hace que los dos niños entren en un stand, donde hay una especie de genio que les reta a un juego.
El Genio les ofrece un libro con las tapas de terciopelo negro, dentro del libro hay escritos párrafos de obras clásicas, como Frankenstein, Gulliver, La casa de los siete tejados, Barba azul o El manuscrito hallado en una botella. En cada párrafo encontrarán una pista que deberán seguir para completar un artilugio. Las pistas les llevarán a conocer los lugares y personajes más variopintos de Londres victoriano.
He de decir que me encantó escribirla, y documentarme, fue una gozada. En breves saldrá una antología infantil steampunk dónde tengo un relato. Este género da mucha libertad y es muy imaginativo y eso me gusta.

¿Y de “Tritón, el niño del mar”?

Tritón fue el primer cuento que me publicaron. La editorial Palabras de agua me dio esa oportunidad y también me publicó un segundo cuento, La tarta mágica de Darla, y en breves lo harán una tercera vez con otro cuento, el Monstruo negro que me persigue.
El cuento de Tritón es muy poético, trata de un niño que quiere ser pirata que se encuentra con varios obstáculos para conseguirlo, es un cuento que quiere hacer reflexionar a los niños acerca de la necesidad de trabajar duro para conseguir sus sueños.

Entremos ahora en materia. “Agatha Jones y los diez pastelitos”. Cuéntanos de qué va.

Agatha y su madre Margaret Jones, han sido invitadas a pasar un fin de semana a la mansión Cockingstoncourt, de la misteriosa April Windsor.
Allí se reunirán con las 9 finalistas del concurso de repostería del condado de Devon, donde Margaret ha participado con su famoso Fairy Cake. Durante su estancia, está previsto proclamar a la ganadora del evento. Pero las 10 participantes, sus acompañantes, la criada y el chofer quedarán aislados en medio de una gran tormenta. Nadie puede escapar de Cockingstoncourt, y Agatha empieza a sospechar que algo terrible les acecha.
Las notas con secretos inconfesables de las participantes, y el descubrimiento de un cuadro con una canción infantil titulada Diez pastelitos desataran el caos.
Las concursantes irán sufriendo extraños accidentes, al mismo tiempo que sus pastelitos irán desapareciendo. Mientras tanto, la anfitriona April Windsor no aparece.
¿Quién está provocando los desafortunados accidentes de las participantes? ¿Por qué desaparecen los pastelitos? ¿Dónde está April Windsor? ¿Quién es April Windsor? Y lo más importante ¿Qué relación hay entre las concursantes y la anfitriona desaparecida?
Agatha deberá poner todo su ingenio e intuición para resolver todos esos misterios.

Háblanos ahora un poco de su proceso de creación.

Agatha Jones y los 10 pastelitos, es una adaptación infantil de la famosa novela “10 negritos” de la conocida escritora Agatha Christie. Fue una propuesta que me hizo Carmen Moreno, de la editorial Cazador de ratas. Esta novela está pensada para ser la primera entrega de una colección de cuatro libros con títulos famosos de Agatha Christie. Carmen me pidió que cada novelita debía narrar una aventura de Agatha Christie de pequeña. Yo pensé que sería divertido hacer que la protagonista viviera una situación que más tarde de mayor, inspirara a esta fabulosa escritora a escribir esas fabulosas novelas.

Como bien has dicho, es una obra adaptada de la literatura de Agatha Christie para un público infantil. ¿Qué fue lo más difícil de trasladar una obra de su género original, la novela negra, a otro tan dispar?

Lo más complicado de esta adaptación fue que, al estar dirigida al lector infantil, no podía haber asesinatos. Cualquier violencia estaba prohibida, así que me las tuve que apañar para que las protagonistas, se cayesen por las escaleras, tuviesen una indigestión, sufriesen algún tipo de accidente casero, para no echar mano a la violencia que aparece en la novela original.

Hablemos ahora de su ilustrador, Enrique Carlos. ¿Qué opinas de su trabajo y de tu experiencia con él?

La editorial Cazador de ratas convocó un concurso para escoger al ilustrador que haría la portada y los dibujos del interior del libro y de toda la colección Llegaron muchos dibujos, pero Enrique Carlos fue el elegido por su frescura y coloridos dibujos. Si podéis ver a los personajes, veréis que son magníficos. Enrique Carlos, además de un ilustrador maravilloso, es también una gran persona, y muy profesional. Fue pasarle el manuscrito y a los pocos días ya me pasó las primeras pruebas. Aluciné, eran perfectas, eran mis personajes, tal y como se los describí. He de decir que Enrique Carlos, además de ilustrar también escribe y lo hace muy bien. No he podido escoger mejor ilustrador para esta colección.

¿Tienes pensado adaptar más obras de Agatha Christie a formato infantil? Si es así, ¿cuáles?

De momento serán tres, y estarán inspiradas en, Espejo roto, Muerte en el Nilo y asesinato en el Orient Exprés.

Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?

Divertida

Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?

Quiero mandar un gran saludo y un montón de besos a todos los lectores de Entretanto magazine. Leer nos hace mejores personas. También quiero agradecer a Carlos Plaza todo su apoyo y su interés. Espero que esta pequeña entrevista os haga sentir curiosidad por mi obra y volver a ser un poco niños de nuevo.

miércoles, 18 de abril de 2018

Pablo Martínez


¡Muy buenas!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con el escritor Pablo S. Martínez. ¡Hola, Pablo! ¿Puedes presentarte tú mismo para que nuestros lectores puedan conocerte?

Soy Pablo Suárez Martínez y nací en Madrid en 1979, aunque desde 1998 vivo en Xátiva, Valencia. Desde pequeño mostré una fuerte conexión con el pasado, lo que me llevó a trabajar en un museo y a ser “vintage” mucho antes de que el término se pusiera de moda. Desde hace años compagino la escritura con mis otras pasiones, los coches clásicos, las antigüedades, la investigación de fenómenos paranormales y la equitación.

En mi casa nunca han faltado los libros gracias a mi madre, lectora empedernida, si bien pese a ser escritor no he leído mucho. Mi formación fue sobre todo cinematográfica. Empecé escribiendo terror, si bien pronto añadí el género romántico en cuanto descubrí la belleza que puede haber en los sentimientos, y después el ensayo como medio de convertir mis inquietudes en paz interior.

Por lo demás soy tímido, introvertido, sensible y melancólico, como los clásicos románticos.

Si alguien quiere saber más de ti, ¿dónde puede informarse?

De momento, la única red social en la que estoy es Facebook, en donde tengo un perfil con mi nombre; en mi muro publico sobre mis proyectos, lo que estoy haciendo, así como fotos y vídeos de equitación, coches, resultados de investigaciones, etc. En tumblr también hay algunos trabajos que escribí hace ya años, Modernity is Old, El rincón Glam de Paul Hayward, Miedo en la carretera, Sueños cumplidos (que es un resumen de la biografía de mi madre) y Vintage Feminist Adverts.

Vamos a empezar por tus orígenes. Háblanos un poco de tu madre.

Nació en Piedralaves (Ávila) si bien pronto la familia se mudó a un pueblo de Castellón, en busca de una vida mejor. Con ocho años oyó cantar a Antonio Molina en un disco al pasar por una calle y se convirtió en su ídolo. Sin embargo, la vida en el pueblo, las convenciones sociales y las injusticias la hicieron irse sola a Madrid en 1973 en busca de una nueva vida y de un sueño; estar con Antonio Molina. Entró de doncella en casa de un coronel y se examinó en el teatro Calderón en 1974. Ya con el carné de cantante, entró a trabajar en la compañía de Molina, Valderrama y Bonilla, al mismo tiempo que estudiaba auxiliar de enfermería. Cantó, hizo teatro, conoció a muchos artistas. Naturalmente tengo pendiente escribir su biografía; su vida es una mezcla de drama, aventura, sueños, satisfacciones y sobre todo intensidad. Esto es a modo biográfico: se puede acceder a un resumen mucho mejor y a bastantes fotografías en sueñoscumplidos.tumblr.com En cuanto a como persona, es tan buena y equilibrada como probablemente nunca podré conocer a nadie. No concibo mi vida sin ella. Estaría contento si me casara con una mujer la mitad de buena de lo que es mi madre.

¿Hasta qué punto ha influido el tener una madre cantante y actriz en el hecho de que tú seas escritor? ¿El arte se lleva en los genes?

En mi familia por parte de madre ha habido artistas, pero para las artes escénicas; yo creo que soy el primero que escribe. Mi abuelo cantaba como Valderrama, y el de mi madre (apodo Faldillas; le llamaban así porque era republicano y escapó de las venganzas falangistas escondido bajo la falda de su mujer, pues era bajito) era actor de teatro. Mi madre fue la única que se dedicó a cantar profesionalmente. Sobre que el arte se pueda llevar en los genes me cuadra porque yo llevo en los míos la melancolía de los escritores aun sin ser hijo de ninguno, aunque no siempre se hereda. En España por ejemplo, el compositor Augusto Algueró heredó el talento de su padre. En cambio, ninguno de los hijos de Antonio Molina canta ni siquiera parecido a como cantaba él. A cambio son buenos actores.

Eres un autor polifacético que toca géneros muy dispares: romántica, terror, thriller... ¿Cómo se puede hacer eso? ¿Se pueden compaginar tantas historias diferentes?

Es una pregunta que me hacen mucho, acaso porque cada género tiene su propia ciencia. La verdad es que para mí nunca ha implicado ninguna dificultad; como dije en la presentación, empecé de adolescente con relatos de terror, luego hice una romántica, luego empecé un ensayo… Siempre lo he hecho, pero me resulta natural. Hasta con cuento me he metido. Cuando escriba la biografía de mi madre, ya abarcaré el abanico completo. Lo malo de esto es que si escribes las novelas pertenecientes a géneros distintos de manera salteada, los lectores de un género tienen que esperar no a la novela siguiente, sino a la siguiente de ese género: lo bueno es que multiplica tus posibilidades de ser publicado porque tienes más variedad que ofrecer a las editoriales o a tu agente literario (saludos a Yaiza).

De todos los géneros que cultivas, ¿cuál dirías que es tu favorito?

Aquí donde se me ve con casi treinta y nueve años, a veces he llorado escribiendo drama romántico, pero no sabría decir si el romántico o el terror es mi favorito porque, para mí, escribir terror es como volver a casa, a mis orígenes. El género romántico te enfrenta a los placeres y los tormentos que conlleva la búsqueda del amor que te realiza como ser humano, pero hay algo en el terror que lo hace inigualable, y es su capacidad de enfrentarte a lo desconocido. Lo digo porque es algo que vivo de cerca. Cuando entras en una casa abandonada a investigar, y tras hacer una sesión de psicofonías una voz susurra “Pablo…” tras haber preguntado cómo me llamo, te das cuenta de que el terror te enfrenta a lo desconocido y que esa es la razón de su inmensa fuerza.

Hablemos ahora de tus obras. Empecemos con “El amante de Mrs. Wetherby”. Cuéntanos de qué va.

Es la historia de una rica mujer de negocios en el Nueva York de los años veinte, que descubre cerró el peor trato de su vida casándose con su marido, un vividor sin escrúpulos. Cuando además descubre que tiene una amante, decide pagarle con la misma moneda buscando a un hombre que la haga vivir todo cuanto no pudo vivir con él. Cuando el protagonista aparece en escena tras dos años en California, ella y su amiga íntima, Phyllis, se dan cuenta de que ese es el hombre cuya llegada han estado esperando. Sin embargo, lo que sucede desborda sus expectativas, momento tras el cual los acontecimientos se precipitarán dramáticamente no bien el marido vea peligrar su status y todo lo que logró casándose con Verity Wetherby.
Al margen del argumento, la novela tiene un trasfondo, porque es un homenaje a los años veinte: no creo que vuelva a gozar de una inspiración como la que tuve cuando escribí esa novela. Para mí, es la mejor que he hecho, aunque todas tienen su propia alma y alguna virtud capital.

Sigamos con “Camp Red Valley”. ¿Qué nos puedes decir de ella?

De Camp Red Valley puedo decir que, de mis novelas de terror, es la que más me gusta; quizá porque, como decía Agatha Christie, la tristeza es la cuna de la inspiración de todo escritor, y yo, en el año que escribí Camp Red Valley, estaba deprimido. Por resumirlo de algún modo, me había enamorado de un imposible, y cada día languidecía un poco más: la cosa pintaba mal, así que cogí la máquina de escribir e hice una historia en la que ella y yo siempre estuviéramos juntos. Traduje la novela al inglés malamente sólo para que ella pudiera leerla y supiera que yo existía. Y a través de la novela, le dije que la quería.
Camp Red Valley es la historia de un campamento de verano que un monitor veterano, Dan Brouwer, compra tras haber estado cuatro años abandonado a causa de una tragedia ocurrida cuatro años atrás, en 1970, desoyendo las advertencia de todo el pueblo. Con él viene una amiga, Christine, otra monitora, y nueve campistas, ya que el campamento sólo puede reabrir parcialmente al no haberle dado tiempo a Dan a repararlo por completo. Lo que sucede entonces no es la clásica historia de terror de un asesino en un campamento, porque el origen del terror es sobrenatural. Así di lugar a una novela bastante terrorífica, ambientada en los años setenta, con un personaje que era yo y una monitora que era mi amor platónico, y que, a tenor de lo que me han dicho quienes la han leído, “es como estar en un campamento de verdad”. Me alegra que les parezca tan realista, porque nunca estuve en un campamento.

Y ahora hablemos de tu obra más reciente, “Pavor en la noche”.

Es un homenaje al cine negro de los años cuarenta, de hecho está ambientada en ellos; es mi única novela negra, aunque reciente es su publicación; en verdad fue de las primeras que escribí, antes de pasar años en un cajón y luego digitalizarla para mandarla a las editoriales. La publicó una editorial pequeñita, Ediciones Unamuno. Es la historia de una pareja muy amante que compra una casa en Youngstown para vivir su matrimonio y la encuentra tal y como la dejaron los anteriores propietarios, así como el retrato de una mujer muy parecida a la protagonista en la chimenea: el averiguar que en esa calle hubo un crimen un año antes que quedó sin resolver les lleva a preguntarse si no sucedería en esa casa y comienzan a investigar. A partir de ahí la novela de suspense va convirtiéndose en una historia de terror psicológico, al mismo tiempo que trato de transmitir la esencia y el espíritu de los años cuarenta. Las películas que me la inspiraron fueron tres: “El extraño”, “El sueño eterno” y “Perversidad”.

He dejado para el final tus ensayos: “La verdad sobre la igualdad sexual” y “El feminismo adulterado”. Cuéntanos cosas sobre ellos.

No es fácil, porque tienen mucha historia detrás. El primero lo empecé con veinte años y me pasé unos trece escribiéndolo. Es una obra en defensa de la igualdad sexual que analiza lo que tiene que ver con ella, abarcando desde el origen de la sujeción de la mujer, cómo se perpetuó mediante el esencialismo (crear diferencias entre los sexos que justifiquen esta sujeción y presentarlas como naturales para que se crean inevitables), pasando por la refutación de que las diferencias psicológicas provienen de la naturaleza mediante el asociacionismo psicológico, y yendo a terminar con el plano físico, en el que se muestra tras mucho análisis que las circunstancias sociales influyen en el cerebro (plasticidad) y en el cuerpo mucho más de lo que la mayoría de la gente cree, todo ello enriquecido por estudios y textos de nombres como Cordelia Fine, Lise Eliott, Rebecca Jordan Young… y sobre todo John Stuart Mill, al que casi siento como un amigo pese a que murió en 1873.

El segundo ensayo es controvertido y políticamente incorrecto, porque es una comparación del feminismo clásico, ilustrado, humanista, de la Primera y Segunda ola, que es el que yo profeso, con el actual de Tercera ola, el feminismo de género, que proviene del feminismo radical, con desastrosas consecuencias para este último: baste decir que las últimas cien páginas son referencias de estudios internacionales, más de seiscientos, que demuestran que la violencia en la pareja es bidireccional y simétrica en lugar de direccional y asimétrica como nos cuentan desde el Poder. Al contrario que el primer ensayo, este lo escribí en apenas cuatro meses. Ambos ensayos están disponibles en digital y en papel por la editorial Planeta Alvi.

Me gustaría incidir en tu faceta de ensayista. ¿Qué diferencia hay entre escribir novela y ensayo?

La escritura es un arte tan complejo que cada escritor podría contestar una cosa: lo que puedo decir por mí es que son dos géneros muy distintos. La novela es arte, puedes preocuparte por la forma, por la profundidad de los personajes, por la belleza de la trama o lo que quieras transmitir con ella. En cambio, un ensayo es mucho más funcional; no le importa ninguna de las anteriores cosas que le importan a la novela. Se trata de abordar un tema y hacer un análisis de él para llegar a una conclusión de la forma más clara posible. Por establecer una comparación “romántica” entre ambos, la novela es como una pareja que se conoce primero, con romance, con conquista, antes de pasar a lo que antes se llamaba el “amor físico”. Un ensayo no: el ensayo se parece más a una pareja que directamente va “al lío”. Tiene un estilo más neutro. Es la diferencia entre Flaubert y H.G Wells.

¿Qué te aporta cada uno de los dos formatos?

El ensayo lo escribo más por una obligación, no sé si para conmigo mismo o para con los demás, de aportar conclusiones a un determinado tema; es decir, que lo hago por deber. La única aportación, aunque importante, es la de inmortalizar mis inquietudes. Mi verdadera vocación es la novela, que escribo por necesidad. Me aporta reflejar lo que soy, mi forma de entender la vida, como también escapar a otros mundos y épocas donde meterme en la piel de uno de mis personajes y vivir aquello que hubiera querido vivir. Esa es la magia de la literatura: todo puede ser como tú quieres que sea.

Adelántanos ahora algún próximo proyecto.

Acababa de empezar una novela de terror que llevaba tiempo pidiendo ser escrita, cuando me he puesto a escribir otra que se me acaba de ocurrir, “Subject On Hold” (Asignatura pendiente). La culpa ha sido de un videojuego surcoreano, “Dark Corridors 2”. Es una historia de terror ambientada en una Universidad, lo que es un poco paradójico porque nunca fui buen estudiante y no conozco mucho ese mundo.

Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?

Divertida, desde luego: tiene las preguntas perfectas para que los lectores conozcan a un escritor.

Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?

Un saludo a los lectores de Entretanto Magazine. Gracias por estar ahí todas las semanas y por interesaros por los nuevos escritores que van surgiendo en la literatura.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Diana Montero


¡Saludos, lectores!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con arte, en este caso con la escritora Diana Montero. ¡Hola, Diana! ¿Puedes presentarte tú misma para que nuestros lectores puedan conocerte?

Mi nombre es Diana Montero Arjona. Nací en Málaga en el año 1984. Actualmente resido en Valencia.
Desde muy pequeña mi vida ha estado ligada a los libros. Siendo mis progenitores grandes aficionados a la lectura, en casa nunca faltaron estanterías repletas de libros.
Particularmente me decanto por las novelas de géneros fantástico, romántico y de aventuras. No obstante, leo libros de géneros variados.
Me considero una persona luchadora, extrovertida, soñadora y muy imaginativa. Amo la naturaleza y a los animales.
Además de la lectura y la escritura, me gusta viajar y pasar tiempo con mi familia y mi pareja.

Si alguien quiere saber más de ti, ¿dónde puede informarse?
Podéis encontrar información sobre mí a través de las redes sociales, en mis cuentas de Instagram, Twitter , Facebook y en mi blog.
Blog: http://lasnovelasdediana.blogspot.com.es/

Cuéntanos de dónde viene tu afición por escribir

Con cuatro años de edad dibujaba personajes fantásticos que nacían en mi imaginación. Así continué durante toda mi infancia; dibujando personajes que luego recortaba y convertía en mis compañeros de juego. Disfrutaba mucho inventando mis propias historias.
Más adelante, comencé a escribir algunos relatos cortos que regalaba a mis familiares y amistades con motivo de sus cumpleaños, etc. Mi mente tejía cientos de ideas. En algunas ocasiones, comencé a escribir historias más largas, pero nunca las concluía. Fue al cumplir los veintinueve años cuando decidí dar el paso y plantearme seriamente escribir una novela.
Así nació “Lágrimas de sirena”.

Háblanos de ella.

“Lágrimas de sirena” es una novela de género de fantasía romántica, narrada en primera persona por una protagonista algo peculiar. En la trama se entrelazan amor, amistad, traición, odio y sed de venganza.
En esta novela se reivindican valores como la libertad de la mujer para tomar sus propias decisiones, el amor filial y la amistad.

Cuéntanos ahora cosas sobre Noa, su protagonista.

Noa es una protagonista diferente a las que solemos encontrar en la mayoría de novelas englobadas en este género literario. Yo la defino como una especie de anti-heroína, por su carácter tan especial.

¿Por qué elegiste el género fantástico para tu novela?

La literatura de género fantástico es mi favorita, por lo que disfruto tanto leyendo como escribiendo sobre ella.
No obstante, me encantan los retos, por lo que tengo decidido escribir en el futuro novelas de otros géneros.

Hablemos ahora de tus relatos, publicados en antologías. Empecemos con “Directo a tu corazón”. Cuéntanos de qué va.

Es un relato romántico que trata sobre una chica y un chico que se conocen por casualidad. Ambos pertenecen a mundos distintos y piensan de manera muy diferente (ella es bailarina de ballet y él entrenador de boxeadores). Pero nada es imposible cuando el amor es verdadero.
(Apuntar que el relato está disponible en mi blog para descargarlo de manera gratuita).

El segundo relato que has publicado es “Siempre vivirás en mí”. ¿De qué trata?

“Siempre vivirás en mí” trata sobre la relación entre una chica y su perro. El relato narra un momento concreto y triste de sus vidas: tras muchos años juntos ha llegado el momento de la despedida.
En esta historia se transmiten valores como la nobleza de los animales y el amor incondicional que ofrecen a sus dueños.

Ya que has probado ambas cosas, ¿prefieres relato o novela?

Prefiero novela, sin duda. Me resulta más gratificante escribir historias largas.

Hablemos ahora del mundillo editorial. En general, ¿cómo ves el mercado de Fantasía en España?

Pienso que actualmente en España se están publicando bastantes novelas del género fantástico. Es un género que atrae a un gran número de lectores de diferentes edades.

¿Y el mercado literario en general?

En lo que respecta a nuestro país, según el análisis del mercado editorial, la publicación y venta de libros han crecido por tercer año consecutivo.
Pero por otro lado, las editoriales son cada vez más exigentes y selectivas, por lo que publicar resulta cada vez más complicado.

Háblanos de tus próximos proyectos.

El año pasado escribí una novela de fantasía épica. Actualmente estoy trabajando en una historia basada en la Mitología Griega.

Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?

Además de divertida, me ha parecido una entrevista muy entretenida. Muchas gracias.

Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?

Os mando un saludo muy afectuoso. Mi sueño es que las personas que lean mis historias disfruten tanto como lo hago yo escribiéndolas.